La hidroterapia como movimiento romántico popular surgió
de la experiencia de un labrador, Vincenz Priessnitz (1799-1851).
Ante el mal pronóstico de una heridas recibidas por la coz de un
caballo, Priessnitz decidió curarse él mismo con compresas de
agua fría y su recuperación, y el renombre que le dio el utilizar
aquel método en otros enfermos, le impulsaron en 1822 a
establecer una clínica. Su centro alcanzó gran popularidad y se
propagó su técnica curativa que consistía en la ingestión de 12 a
80 vasos de agua al día, a la vez que duchas...